Una crítica al liberalismo

Vivimos en una época en la que, desde ciertos sectores de la sociedad, se aboga por liberalizar cualquier tipo de bien (energía, agua, suelo…) como solución a todos los problemas y crisis de la sociedad y la economía.

En este artículo se pretende arrojar un poco de luz al lector sobre qué es el liberalismo, y qué ventajas e inconvenientes tiene. A pesar de las convicciones no-liberalistas del autor, el artículo intenta ser lo más equidistante posible, y permitir al lector que se forme su propia opinión, coincida o no con la de quien escribe estas líneas.

El liberalismo explicado en unas líneas

El neoliberalismo es un movimiento principalmente económico, fruto de la oposición a las políticas de intervención económica que se adoptaban en todo el mundo después de la segunda guerra mundial. Si una política de intervención, conocida también como Keynesiana, aboga por que el gobierno tenga un papel fundamental en la planificación y organización de la economía de un país, el neoliberalismo pretende hacer desaparecer al estado casi por completo, privatizando los bienes públicos y desregulando la economía.

Lo explicado puede parecer un poco confuso para los no iniciados en la materia, así que a continuación se pasan a explicar algunos de los conceptos nombrados:

  • Desaparición del estado y privatización de los bienes públicos: en los países europeos, de tradición Keynesiana, el estado tiene un papel fundamental en que la educación, la sanidad, las pensiones, y en general, que el llamado estado del bienestar llegue a todas las personas que lo habitan, con independencia de su nivel de rentas o clase social. Todas estas prestaciones suponen al estado un enorme coste económico, y es por ello que los liberales proponen que se supriman y se privaticen todas ellas. El liberalismo defiende que si se privatiza la educación o la sanidad, éstas estarán gestionadas por empresas privadas que lo harán más eficientemente (de manera más barata) y, por tanto, pagar pólizas o planes de pensiones privados supondrán un gasto menor a los ciudadanos, por la cantidad de impuestos que se ahorrarán.
  • Desregular la economía: una parte de la economía está actualmente regulada por el estado. Por ejemplo, hay establecido un salario mínimo interprofesional, que fija el mínimo que puede cobrar un trabajador, unos impuestos que cada ciudadano ha de pagar al estado en función de su nivel de renta. La economía no sólo está regulada para los trabajadores y los ciudadanos, sino también para las empresas. Por ejemplo, existen tribunales de la competencia para evitar monopolios, tan demostradamente perjudiciales para el consumidor. Si en un estado keynesiano clásico, el gobierno regula la economía mediante leyes e impuestos, un estado liberal pretende desregular totalmente la economía, y que esta se autorregule.

En una economía autorregulada, cada uno de sus miembros (ciudadanos, empresas u otras entidades) negocian libremente entre sí para llegar a acuerdos y obtener beneficios mutuos. La economía se autorregula porque crece y evoluciona según las necesidades de sus participantes sin la intervención de los gobiernos.
Por ejemplo, si en los actuales estados del bienestar el estado le proporciona servicios médicos públicos y le asigna un centro de salud al cual usted debe asistir, en un estado totalmente liberal usted podría elegir libremente a qué centro asistir y qué servicios recibir (seguro dental, operaciones, medicina general…), y pagar en función de éstos. El liberalismo critica que en un estado del bienestar, los trabajadores deben pagar por servicios médicos completos, tanto para ellos como para los demás. Es por ello que en España una persona que no trabaja, y por tanto no paga impuestos, puede acceder gratuitamente a unos de los mejores sistemas sanitarios del mundo, pagado por los que sí trabajan y pagan impuestos. Por contra, otros países como EE.UU, de una tradición más liberal, no tienen sistema de seguridad social, y el sistema de educación público está bastante por detrás del privado en cuanto a calidad, aunque sus universidades privadas son de las mejores del mundo.

Argumentos a favor de liberalismo

Es económica y organizativamente más eficiente que las políticas de intervención

Las políticas económicas en cuya organización el gobierno tiene un papel central tienden a ser menos eficientes, y por tanto la economía en general tiende a crecer menos que con políticas liberales. Para hacerle entender esto, imagine usted que la economía o los movimientos de dinero fluyen como si fueran un caudal de agua. En una política extremadamente intervencionista (como podría ser el comunismo), el gobierno de una nación actuaría como una presa que retiene el agua y luego la distribuye con una manguera hacia donde él quiere. Esto causará que una gran parte del agua se encuentre estancada, sin poder usarse, porque la manguera no podrá expulsar agua al mismo ritmo que se va embalsando. Se pueden añadir más mangueras y más grandes, pero nunca serán suficientes para distribuir todo el agua. De igual manera, las administraciones públicas tienen una capacidad de gestión limitada para los movimientos económicos de un país, ya que la gestión de una economía grande está centralizada en tan sólo uno o varios puntos.

Volviendo al ejemplo del agua, en una política liberal no existirían las presas y las mangueras: se dejaría que el agua fluyera libremente según las leyes de la física. Los gobiernos liberales se abstienen de arbitrar e intervenir en las operaciones económicas de sus ciudadanos y empresas. De esta manera, no entorpece ni ralentiza la economía, que fluye libremente según las necesidades individuales de cada uno de sus miembros. Al no tener un control central, sino que éste se realiza individualmente por cada uno de sus miembros, se dice que la economía liberal es descentralizada y auto organizada.

La organización descentralizada de las cosas ha demostrado ser mucho más eficiente y robusta que las centralizada no sólo en aspectos de economía monetaria, sino en muchas otras organizaciones donde un conjunto de miembros han de acceder a unos recursos limitados: un ejemplo de esto es Internet, cuya gestión esta repartida por miles de ordenadores. Esto permite que las comunicaciones sean muy rápidas (de otra manera sería como intentar pasar millones de hilos por el agujero de una sola aguja), y que si una parte de la red deja de funcionar, la otra pueda seguir funcionando.

Otro ejemplo de auto-organización descentralizada son los ecosistemas de animales: cada miembro del ecosistema actúa según sus necesidades (comer, cazar, dormir, habitar lugares…) y va interactuando con otros miembros para reproducirse, alimentarse, etc. A partir de estas sencillas acciones individuales, un ecosistema se va moldeando, las poblaciones de una especie crecen cuando pueden crecer, disminuyen cuando están colapsadas, se imponen a otras especies etc… Todos estos cambios se producen de manera automática e involuntaria, sin la intervención de ningún ente organizador, y permiten que las diferentes especies vayan evolucionando y adaptándose automáticamente a un medio cambiante. No en vano Charles Darwin, el padre de la teoría de la evolución, acuñó el término Economía de la Naturaleza.

Libertad individual

Mientras otros regímenes políticos como el fascismo o el comunismo daban prioridad sobre los intereses individuales a los intereses del grupo (la patria en caso del fascismo, la clase obrera en caso del comunismo), el liberalismo otorga al individuo plenos derechos de decisión sobre su vida y sus objetivos personales. El liberalismo defiende que nadie mejor que uno mismo sabe qué objetivos debe alcanzar en la vida para ser feliz.

Riqueza para todos

Al contrario del socialismo, el liberalismo no cree en la socialización y repartición de la riqueza, ya que ésta eliminaría los incentivos personales que tienen las personas para trabajar y generar cuanta más riqueza mejor (las personas piensan cosas similares a: “si yo me mato a trabajar y mi vecino, que trabaja mucho menos que yo, y sin embargo tiene mi misma riqueza, yo también trabajaré poco”).

Sin embargo el liberalismo afirma que en un sistema liberal, a pesar que la riqueza no esté equitativamente repartida, esta sí puede llegar a todos mediante la teoría del derrame. Para explicar esta teoría, imagínese que la sociedad es una pirámide de copas de cava, donde las copas de arriba son las personas ricas y las copas de abajo las más pobres. Si la riqueza es el cava y ésta cae principalmente en las copas superiores, el cava se irá derramando hacia las copas de debajo, y estas copas irán derramando un poco de cava a las de más abajo… Si se quiere que las copas de abajo del todo (las clases más desfavorecidas) también reciban cava, tan sólo hay que tirar más cava por arriba (generar más riqueza).

Esto, trasladado en la vida real, describe cómo las clases más ricas “derraman” riqueza a las más pobres, ya que los empresarios dan trabajo a otras personas, compran muchos bienes, con lo cual enriquecen a otras empresas que a su vez emplean a otras personas; además, estos trabajadores también compran y dan riqueza a otras empresas, etcétera… En un sistema liberal, teóricamente la riqueza puede llegar a todo el mundo si ésta se aumenta y se deja fluir sin restricciones ni barreras (sin políticas restrictivas e intervencionistas de los gobiernos).

Defectos del liberalismo

La riqueza no es infinita

El capitalismo liberal tiene como objetivo primordial el crecimiento de la economía. Desafortunadamente, los recursos del planeta son limitados y no pueden proporcionar un crecimiento ilimitado de la economía. Es cierto que la humanidad está aprendiendo a utilizar los recursos más eficientemente, lo cual es a su modo un aumento de la riqueza (hago más cosas con menos recursos), y que quizá en un futuro lejano podamos abastecernos de los recursos de otros planetas. Pero este tipo de crecimiento de la riqueza es demasiado lento, ya que la población mundial aumenta a un ritmo vertiginoso (hay que repartir la riqueza entre más personas) y, aunque tenemos todavía muchos recursos minerales y energéticos, la tierra no puede absorber todos los deshechos contaminantes que la humanidad arroja sobre ella. No es una cuestión de ecología abstracta, simplemente es que los recursos naturales nos proporcionan la riqueza para vivir bien (alimentos, energía, materiales…). Si se destruye la naturaleza, se destruirá la fuente de riqueza de la humanidad que habita en ella.

Desprotección del débil frente al fuerte

Los gobiernos democráticos, el estado del bienestar, los sindicatos, etcétera, nacen como una necesidad del ser débil para protegerse del fuerte, que busca su propio beneficio dentro del ecosistema humano. En un mundo idealmente igualitario, todas las personas serían igualmente inteligentes, ricas, educadas, independientes, y con acceso a la misma información para tomar decisiones correctas. De esta manera se podría partir desde un mismo punto en la economía liberal para que la competencia por la riqueza se pudiera realizar en igualdad de condiciones.

La cruda realidad es que no todo el mundo tiene la misma inteligencia, la misma educación, la misma riqueza, ni la misma moral. El débil está desprotegido contra el fuerte si no se asocia con otros seres débiles. Es decir: ha de renunciar a parte de su libertad individual para que aumente el bienestar del grupo al que pertenece y, en consecuencia, aumente su propio bienestar.

El liberalismo promueve la total libertad del individuo, con lo que allana el camino a los individuos poderosos para dominar a los débiles. A pesar de la total libertad que se otorga al individuo, éste no podrá ponerla en práctica ya que su libertad de acción y decisión estará totalmente limitada por su propia debilidad.

Por ejemplo, un dogma liberal es que cualquier persona puede trabajar duro hasta hacerse multimillonario. Y no hay duda de que mucha gente lo consigue; y esta gente suele ser enalzada como héroes y modelos a seguir del liberalismo. Pero también es cierto que la mayoría de la gente en inferioridad de condiciones fracasa en su intento de escalar posiciones, o simplemente se estanca. Por ejemplo: ¿Sería capaz el dueño de una pequeña tienda de muebles de sobrevivir si le abrieran un IKEA a pocos metros de su establecimiento?

La riqueza demasiado concentrada no fluye

Ya hemos comentado antes cómo una persona muy rica cederá parte de su riqueza a otras personas ofreciéndoles empleos o comprando sus productos. Si bien es cierto que estas personas podrán ganar dinero gracias al rico, también es cierto que el rico no necesita dar todo el trabajo o consumir todo lo que puede según su capacidad económica. Si aún así ésta persona rica sigue ganando dinero, más del que gasta, irá acumulando una riqueza que a él no le es de utilidad y de la que se priva a otras personas menos favorecidas.

Pongamos el ejemplo de Amancio Ortega, dueño del Imperio Inditex (conocido por tiendas como Zara o Pull&Bear). El Español más rico del mundo poseía en 2007 una riqueza de 24 mil millones de dólares según la revista Forbes. Suponiendo que este señor a partir de ahora no volviera a ganar un solo céntimo, y se gastara un millón de dólares al día (unos 100 millones de las antiguas pesetas cada día), necesitaría casi 66 años para gastar toda su fortuna. Queda claro que este señor, que supera los 70 años de edad, tiene una fortuna que probablemente ni él ni su familia tengan tiempo de gastar, y todavía sigue amasando más y más dinero gracias a sus fructíferas empresas. Por el otro lado, según el Informe de la Pobreza Infantil en los Países Ricos que Unicef publicó en 2005, más del 13% de los niños españoles vive en situación de pobreza, y en EE.UU., país abanderado del liberalismo en el mundo, es el 21,9% de la infancia la que vive bajo el umbral de la pobreza relativa: 1 de cada 5 niños es pobre.

Otro impedimento que tiene la riqueza para circular correctamente es que en tiempos de crisis los poseedores de la riqueza tienen miedo a perder su capital y por ello lo retiran del mercada para que, aunque no ganen dinero, al menos no lo pierdan. Esto causa que la economía se paralice, y que las clases sin riqueza para sobrevivir no puedan acceder a un puesto de trabajo.

Sacrificio de la felicidad en pro de la superviviencia

Al plantearse la economía liberalista como un sistema que se autorregula en base a las leyes de mercado, se corre el peligro de la substitución del individuo como ser viviente que busca la felicidad por la del individuo como productor de riqueza en busca del crecimiento económico.

En un sistema competitivo, quien produzca más riqueza sobrevivirá y el menos rico perecerá. Es decir, quien esté mejor preparado profesionalmente seguirá adelante, pero también quien esté dispuesto a trabajar más horas por menos dinero. Desde este momento, las personas menos preparadas deberán aceptar peores salarios y, por tanto, trabajar más horas para poder sobrevivir en un mundo competitivo donde no existen salarios mínimos ni prestaciones sociales gratuitas.

En el actual mundo globalizado, países con baja productividad industrial como España ya están sufriendo estas consecuencias: bajo la amenaza de la deslocalización de empresas hacia países del Este de Europa o China, trabajadores y sindicatos están aceptando rebajas en la calidad de las condiciones laborales y contenciones salariales a pesar de la fuerte inflación. En pocas palabras: como España no puede competir con Estados Unidos, Alemania o Japón en productividad empresarial, tiene que competir con Rumanía o Bulgaria en bajos costes laborales. En consecuencia, si no hay un cambio de rumbo en el modelo económico, los Españoles se verán condenados a ser “menos felices”: trabajar más, pasar menos tiempo con sus seres queridos, y gastar menos dinero en ocio, con el consecuente perjuicio para una economía basada principalmente en el consumo.

Peligro de autodestrucción del capitalismo liberal

Si la economía no se dirige desde un punto de vista global, que pueda visionar a largo plazo qué peligros corre el conjunto de ésta y actuar en consecuencia, sino a corto plazo y desde el punto de vista local, corre el peligro de autodestruirse. A menudo, los intereses personales van en contra de los intereses del conjunto de personas, y es por ello que, aunque a corto plazo la mayoría salga beneficiada del sistema liberal, puede ser que a largo plazo el sistema se destruya.

El mejor y más actual ejemplo que se puede dar de esta situación ha ocurrido durante los últimos 10 años con el mercado de la vivienda y las hipotecas: durante estos últimos diez años, el precio de la viviendas ha subido vertiginosamente sin parar. Ésta podía parecer una situación beneficiosa para todos, ya que cualquiera podía libremente acceder a una vivienda, y libremente venderla al cabo de poco tiempo a un precio superior. Todos, empresas y particulares, se enriquecieron gracias a esta situación. Daba igual que la vivienda cada vez fuese más inaccesible, ya que parecía que siempre valía la pena comprarla al precio que fuera y venderla un poco más tarde, ya que existía el dogma de que “la vivienda nunca baja de precio”. Esta situación ha llevado a la destrucción del sistema económico actual por las siguientes razones:

  • Dispara la inflación: cualquier negocio que quiera montarse tiene ahora unos costes más elevados, por el alto precio de los locales. Eso redunda en el precio de los productos.
  • Pérdida de competitividad: precios más elevados requieren sueldos más elevados. En consecuencia, los costes de producción de los productos serán más elevados, con lo que es más difícil de competir con empresas de otros países con sueldos más bajos.
  • Pérdida de productividad y tejido empresarial: ¿Para qué querría alguien invertir en industria si especulando con el precio del suelo se obtiene el triple de beneficios, y en muchísimo menos tiempo?
  • Pérdida de riqueza: se ha caído en el error de confundir “riqueza” con “dinero”. Un inmueble vale ahora más dinero que hace 10 años, pero no supone más riqueza, puesto que sirve para lo mismo que antes: que la gente viva en él. Se ha gastado mucho dinero en amasar pisos que ahora permanecen sin habitar, por lo cual una parte de lo construido no supone una verdadera riqueza.
  • Paro: se ha gastado una gran parte del capital del país en pagar sueldos y honorarios para construir unos bienes inmuebles que no generan toda la riqueza que corresponde a su precio. En este punto del camino, no queda dinero para comprar más inmuebles, por lo que no se construye más. Los trabajos directos (albañiles, arquitectos) y los indirectos (vendedores de maquinaria, bienes de consumo…) se resienten y se genera paro. Como el tejido industrial se ha debilitado, éste no puede absorber los puestos de trabajo que se pierden en la construcción.
  • Quiebra de bancos y cajas: debido al alto precio para acceder a una hipoteca, la sociedad se encuentra endeudada hasta el límite de sus posibilidades. Si aumenta el paro, un gran número de personas no podrá pagar sus deudas, con lo que deberán vender sus pisos y casas. Si la gente no puede pagarlas, por el alto precio y la mala situación económica, los bienes inmuebles deberán bajar de precio para poder ser vendidos. Esto lleva a una situación en la que, en caso de impago y embargo, el banco no puede recuperar el dinero prestado, ya que el precio del bien hipotecado es menor a la deuda. Las pérdidas pueden poner en gravísimos problemas al sistema bancario, como ya pasó en países como Japón, Argentina, y recientemente Estados Unidos.
  • Más perdida de productividad y tejido empresarial: imagine usted que una empresa quiere aumentar y modernizar su maquinaria industrial para ser más productiva y competitiva. Los altos costes de la maquinaria requerirán de un préstamo bancario para poder afrontar la renovación. Si el sistema bancario está en quiebra y/o endurece enormemente las condiciones del crédito, como se está dando en estos momentos, la empresa no podrá mejorar. En consecuencia, se dificulta enormemente la recuperación económica y la migración hacia un sistema más productivo.

Este ejemplo demuestra cómo, a partir de grandes beneficios individuales para todos a corto plazo, se ha llegado a la situación que atraviesan en estos momentos países como España o Estados Unidos, donde tras un boom inmobiliario planea la sombra de una profunda crisis económica.

Conclusiones

Pese a que en los últimos años la economía mundial ha ido evolucionando hacia un sistema cada vez más liberal, éste ha demostrado recientemente no ser liberalizable al 100%. Aparte de los argumentos explicados en este artículo, los acontecimientos recientes muestran cómo gobiernos y entidades tradicionalmente liberales están pidiendo el proteccionismo estatal en estos tiempos de crisis.

De estos ejemplos se deduce que es muy fácil ser liberal cuando uno pretende que el estado no ponga barreras a su enriquecimiento personal, pero muy difícil serlo cuando los negocios van mal y se pide al Estado que venga en su ayuda con políticas intervencionistas.

5 Responses to “Una crítica al liberalismo”

  1. Empiezas bastante cojo acudiendo al término “neoliberalismo”. Es un término de significado impreciso y que su uso es prácticamente peyorativo. No digo que no existan definiciones pero desde luego utilizar esa palabra es casi garantía de confusión y, sobre todo, es un término que casi nadie abraza como suyo. Te lo digo desde la buena fue (que espero me supongas ;) ), y en adelante leeré “liberalismo” donde aparezca este término.

    A continuación te comento las partes del artículo que me chirrían más

    otros países como EE.UU, de una tradición más liberal, no tienen sistema de seguridad social, y el sistema de educación público está bastante por detrás del privado en cuanto a calidad, aunque sus universidades privadas son de las mejores del mundo.

    Bueno, es mentira que EEUU no tenga seguridad social. Echa un ojo a estos artículos: Seguridad Social en USA [wikipedia.org], Medicare [wikipedia.org], y Medicaid [wikipedia.org]. El error es muy fuerte porque el mito

    En general en esta parte cometes el error de etiquetar a Europa como paradigma del Keynesianismo y a EEUU como paradigma del liberalismo: un vistazo más crítico a la política monetaria de EEUU podría convencerte fácilmente de lo contrario. Etiquetar las cosas y razonar con las etiquetas puede llevarte a cometer grandes errores, ten cuidado.

    Sobre el La riqueza no es infinita

    Vamos a volver a los principios para explicarte mi objeción a lo que escribes. ¿Qué es un sistema económico? Entre otras cosas, una forma de distribuir los recursos escasos. Es decir, “la riqueza no es infinita” es el fundamento de cualquier sistema económico ¡si no no habría necesidad de un sistema económico! De tal forma, esta limitación afecta a cualquier sistema existente. Por lo que no es realmente un defecto del liberalismo, sino su condición de contorno fundamental.

    Sobre La desprotección del débil frente al fuerte.

    Este párrafo parece más una crítica al anarcocapitalismo que al liberalismo. Hablas ahí como si el liberalismo propusiera renunciar a incluso a un poder judicial estatal y dejar que la gente resuelva sus conflictos a ostias o a talegazos de dinero. El liberalismo es la ideología de la separación de poderes (descentralizar el poder para evitar precisamente que el fuerte machaque al débil) y del imperio de la ley. En mi honesta opinión, no es esta una crítica muy justificada… si bien, podrías objetar con cierta razón que el liberalismo no obliga al fuerte a ayudar de manera directa al pequeño.

    También podrías argüir que el liberalismo trocea el poder político, pero no el ecónomico. Es cierto, pero es que es el único sistema que los separa claramente como tales: un poder (el político) con una cierta componente de arbitrariedad troceado para molestar lo menos posible, y un poder (el económico) que sin la colaboración del primero y con la vigilancia de otros contrapesos estatales se intenta convertir en voluntario (esto es, te sometes al trato económico si te favorece, si no no).

    Ya hemos comentado antes cómo una persona muy rica cederá parte de su riqueza a otras personas ofreciéndoles empleos o comprando sus productos. Si bien es cierto que estas personas podrán ganar dinero gracias al rico, también es cierto que el rico no necesita dar todo el trabajo o consumir todo lo que puede según su capacidad económica. Si aún así ésta persona rica sigue ganando dinero, más del que gasta, irá acumulando una riqueza que a él no le es de utilidad y de la que se priva a otras personas menos favorecidas.

    Es curioso que un poco más adelante establezcas con acierto la diferenciación entre dinero y riqueza y ahora me pongas esto. La acumulación de papelitos llamados dinero no es problema, por motivos obvios: no es riqueza. Si acumula riqueza, un rico nunca acumulará bienes básicos, sino bienes de lujo (que la mayor parte de las veces son versiones “prime” de otros bienes comunes, y si no lo son la dinámica del sistema lleva a la aparición de estos últimos) Si un rico no gasta su dinero no estrangula la economía, ni mucho menos. De hecho, al retirar dinero de circulación debería hacer que el dinero que tu tuvieras ahorrado valiera más, ¿no? Lo cierto es que esto no ocurre nunca así, con el sistema financiero el capital fluye de la gente que le sobra a la gente que lo emplea para ganar dinero. Es decir, como el rico está “condenado” a ahorrar, está “condenado” a invertir (o prestar para invertir) y con ello favorece la acumulación de capital y la productividad (que no sé si te resultará obvio o no, pero la variable fundamental que condiciona el nivel de vida de una sociedad es la productividad de sus trabajadores)

    En un sistema competitivo, quien produzca más riqueza sobrevivirá y el menos rico perecerá. Es decir, quien esté mejor preparado profesionalmente seguirá adelante, pero también quien esté dispuesto a trabajar más horas por menos dinero. Desde este momento, las personas menos preparadas deberán aceptar peores salarios y, por tanto, trabajar más horas para poder sobrevivir en un mundo competitivo donde no existen salarios mínimos ni prestaciones sociales gratuitas. No empieces planteándolo como una cuestión de vivir o morir, hombre, que queda muy mal XD. La cosa es que pasas por alto el detalle de que el éxito de las personas preparadas supone mejores bienes y más baratos para las personas sin éxito.

    En el actual mundo globalizado, países con baja productividad industrial como España ya están sufriendo estas consecuencias: bajo la amenaza de la deslocalización de empresas hacia países del Este de Europa o China, trabajadores y sindicatos están aceptando rebajas en la calidad de las condiciones laborales y contenciones salariales a pesar de la fuerte inflación

    Bueno, es mentira que la deslocalización destruya empleo. El razonamiento es sencillo: ellos ahora nos venden productos, nosotros a cambio les damos billetes. ¿Que harán con ellos, comérselos? No, aún pasando por cien países antes alguien acabará usando ese dinero en comprarnos algo, creando el trabajo que se destruyó. Así que es mentira que la deslocalización destruya empleos y con ello aumente la competencia por ofertar trabajo y con ello disminuya los salarios. Lo siento pero tendrás que buscar los motivos de la degradación de vida en España en otros motivos :P

    En cuanto a la última parte de tu escrito, que culpa directamente al liberalismo de la burbuja inmobiliaria (no veo porque el post hoc, ergo propter hoc debería funcionar aquí), siento decirte que mi visión difiere profundamente. Ya he hablado [barrapunto.com] alguna vez por aquí del problema, así que no me repetiré más. Simplemente decir que cuanto más leo y intento usar la lógica más claro lo tengo.

    En fin, ha sido un placer exponer mi opinión (si me replicas y no te contesto lo siento mucho, pero últimamente ando bastante agobiado, no hay más que ver lo que comento XD). Un saludo.

  2. Me gusta lo de la liberalización.
    Sobre todo la del agua.

    Mi comunidad autonómica tiene mucha agua por lo que se la podemos vender a otros mucho mas cara que aquí y así nos beneficiamos los locales de la industria que se ha ido para otras comunidades porque aquí hay muy poca industria.

    La sanidad la liberalizamos y cuando te tenga que atender un médico porque estas impedido por un accidente laboral y tu aseguradora privada no quiera seguir con los gastos que le estas ocasionando te restringe el “contrato” y santas pascuas.

    O si hoy en día te rompes algo y ahora te hacen una radigrafía liberalizándola te cobrarían una pasta por lo que tendrías que pedir un préstamo para pagarla(o scaner.resonancia magnética,etc).

    O si tu madre se está muriendo en un hospital te la mandarían para casa para que cuidaras tu de ella y te cobraría por cada visita el médico(no creerás que irá a verla todos los días para saber como se encuentra como se hace en un hospital a no ser que pagues un plus en el seguro)

    O pregunta en algunos países sudamericanos como barrios enteros están sin agua porque lo gestiona una multinacional y ese enganche cuesta mas de lo que gana de media un trabajador un año entero conllevando enfermedades .

    Los experimentos con gaseosa plis!

  3. Oye, porque no te metes a politico, se te da muy bien irte por las ramas, muchas palabras, pero en teoria na de na. Lo mismo que ellos.
    Esa riqueza que hablas ahí, es la misma que quieren ellos, para llenar sus bolsillos. El dinero y el poder lo único que consiguen es destruir, a las personas cuanto mas poder tienen mas corruptos son. Salvemos la tierra, reciclemos, seamos una Nación, hablemos en catalán, gallego, esukera, paguemos todo los cambios de xesos.
    Pero quien se acuerda de los PENSIONISTAS, de sus necesidades, de esos niños que tienen que ir al cole por primera vez y hay c…….., no hay plaza, que tienen que hacer esos padres, denunciar al vecino.
    Y los colegios concertados, que cobran de la administracion y de los padres, porque somos tan tontos que pensamos que nuestros hijos estaran mejor en un colegio de pago, que en un colegio publico, nos dejamos engañar. Por los politicos, profesores, medicos, etc.etc.
    Hablando de médicos, ha llegado a mis oidos que hay medicos que tambien cobran del estado y como no tienen suficiente, se aprovechan de las gana de vivir de los enfermos y LES COBRAN POR SALVARLES LA VIDA. Eso si en dinero negro por la seguridad social, y encima tienes que estar agradecido. QUIEN SALVA A LA HUMANIDAD??????
    NOS MERECEMOS UN GOBIERNO QUE NO NOS MIENTA???? o todo lo contrario, es precisamente lo que no merecemos.

  4. Vivimos en una epoca que lo único que interesa es el
    dinero.
    Y todo vale para conseguirlo. No importa la forma ni el medio por el que se obtenga.
    Si hay que pisar a alguien se le pisa y punto.
    Y esta es la SOCIEDAD que tenemos.

    No importa la edad, ni el cargo que tengamos seguimos echandole la culpa de nuestros errores, a otros porque no somos capaces de aceptar que nos hemos equivocado. Seguimos siendo niños.

    El problema está cuando nuestros politicos los que dirigen el pais, no asumen sus errores y culpan a la oposicion.
    Desviando la atención del pueblo para que no veamos, que estamos dirigidos por ineptos.

    Anarquismo, Liberalismo, Comunismo, Nacionalimos. Y todo lo que termine en ISMO, me parece una GRAN ESTUPIDEZ.¡¡¡¡¡¡¡

    LA ESTUPIDEZ HUMANA NO TIENE LIMITES.
    Cuando aprendamos a respetar al vecino, sea del color que sea, que no importen sus ideales, sus banderas, incluso el TORO, BURRO. etc, etc……….

  5. Juer con el Armando Casetas, vaya tío!!!!

    Escribes que te cagas de bien, pero vaya, decir no dices nada. Es más, creo que criticas por criticar macho.
    ” Más que de liberalismo hablas de anarcocapitalismo”… nosá jodio!!!! (y ahora no me enlaces con la wikipedia).

    No sé tú, pero si algún día estoy dando un garbeo por los USA y me dá un yu-yu, a la Seguridad Sosiá de allí no me acerco ni de broma, xk yo creo que existir existe, pero vaya, hacen la función de cáritas akí, así que el médico más que recetarte te da la extrema-unsióng.

    Hay una cosa muy clara, y es que la imperfección no viene de los sistemas, todos son cojonudos, y todos quedan muy bonitos en el papel, sobre todo cuando empezamos el trabajo diciendo “Supongamos que…”, pero lo que los hace imperfectos son las personas, y no estoy de acuerdo con el que dice que hay sistemas que favorecen las imperfecciones y tal…
    ¿A quién criticaríais, a la empresa o al empresario? ¿O es que detrás de las actuaciones de las grandes multinacionales o gobiernos no existen personas?

    Por otro lado, saltando de idea en idea, pero es que el tema daría para demasiado, la redistribución de la que me hablas es una utopía que sólo se cree el profesor de Universidad que vive encerrado en derivadas y ecuaciones, y los recién salidos de la Uni con el Expansión bajo el brazo con la idea de instalar el PER en la primera empresa que los contrate.
    Es obvio que el capital tiende a concentrarse de forma desmesurada, y al final el intervencionismo viene dado no por los gobiernos sino por los grandes lobbies (multinacionales energéticas, farmaceuticas, de primeras materias, etc…), y como los mercados para nada son perfectos, sino todo lo contrario, porque en la vida real no vale decir “supongamos que…”, yo particularmente prefiero estar intervenido por un estado corrupto y bananero que por un lobbie psicópata (aki podríamos analizar a qué se dedica la gente con una fortuna incalculable).

    PD. Hablar de productividad en términos de salarios es una gilipollez, o es que los alemanes cobran igual que los chinos???? Si en España no somos productivos no es por lo que cobramos sino por lo gilipollas que somos.

    Pero de buen rollo Armando ein ???

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